
he descubierto que en el transcurso de lo que llevo escrito de la novela me he vuelto loca.
Lo que empezó siendo una idea, poco a poco ha ido cobrando vida, y digo bien, vida. Ya que escucho hablar a los personajes en mi mente. Parlotean sin cesar entre ellos dándome posibles ideas para los diálogos y cuando desarrollo determinadas escenas, no siempre se muestran de acuerdo.
Sin darme cuenta me he convertido en una mera mensajera entre ellos y la pantalla del ordenador. Soy capaz de desdoblarme de mi propia personalidad para ver a través de los ojos de la protagonista con una facilidad pasmosa.
Sin embargo cuando tengo que volver a ser yo, más que nada para que quien convive conmigo no sospeche de mi ausencia, no me resulta tan sencillo. Ella y los que la rodean siguen adquiriendo protagonismo en mi cabeza negándose a ser menos. Y si se da la situación de que por unos días no los sienta entonces me preocupo seriamente. Porque lo cierto lectores, es que por primera vez disfruto siendo utilizada y es más, he prometido no abandonarlos por mucho tiempo.
Bueno y cambiando de tema, aprovecho para recordaros que inauguré ayer mismo una nueva sección titulada "curiosidades y anécdotas" la cual espero que disfruten.
Jajaja... Bienvenida al mundo de la realidad-segun se mire:-)
ResponderEliminarConfundir realidad y personaje es normal cuando vives lo que escribes.
Besicos, Raquel
Sí, estoy con María, te damos la bienvenida al maravilloso y extravagante mucho de las letras!!! Je,je.. aquí el manicomio, aquí unos amigos...BEsos!
ResponderEliminarSiempre digo que un@ crea el "monstruo" y luego el "monstruo" te domina y te manipula como quiere. Pero nos gusta ¡que le vamos a hacer!
ResponderEliminarFeliz semana.
jajja María pues quiero pensar que es locura transitoria porque entonces tengo el palpito de que me voy a olvidar del cambio de más cafés. Un besito muy grande.
ResponderEliminarjajajaja Que bueno Sergio, porque entonces me encanta este manicomio, con amigos incluisdos y esta locura. Un besote y feliz semana.
ResponderEliminarYa lo creo Lola, es un monstruo maravilloso y que te da alas a soñar y soñar y soñar hasta cuando cierras los ojos para dormir. Por cierto ¿que tal va ese pie?. Un saludo muy grande y feliz semana para ti también.
ResponderEliminarSé como es la sensación, uno se vuelve tan despistado y a menudo tan desinteresado de todo lo que oye de la gente de la que se rodea que a veces no queda más remedio que descansar un tiempo para volver a la normalidad. El caso es que no se vuelve a ser jamás quien se fue, la cabeza es un lugar donde habitan seres extraordinarios que tienen sus historias, historias que hay que desentrañar.
ResponderEliminarEs de locos, pero es una locura que siempre suma.
Saludos
Desde luego que si Begoña pero y lo que disfrutamos desentrañandolas jajaja. Un beso.
ResponderEliminarHola Raquel:
ResponderEliminarEs gratificante escribir historias que rondan en nuestra cabeza, el problema surge cuando el mayor de los deseos es sentarse en el ordenador para poder escribir, desconectada del mundo que nos rodea.
Besos
Tessa
Sin duda es una de las barreras Tessa, sobre todo si tu novio tiene la tele puesta jajajaaj. Pero por norma general desconecto con mucha facilidad y lo que me cuesta realmente es bajar a tierra. No solo me sucede ahora que estoy escribiendo, desde pequeñita siempre estoy ausente jajajaj.
ResponderEliminarNO hace falta escribir para sentir eso cuando se lee una de las novelas imprescindibles como Los Hermanos Karamásovi de Dostoyeski, como estoy haciendo ahora, parece cómo si vieramos a todos los personajes de la obra en la calle. Este es como Dimitrii, este otro un itelectual como Ivan una seductora como Katerina ... Mientras lo lees te "hablan" y hablas con ellos. Están escritos "para tí" Cuando sentimos eso es porque estamos leyendo una obra maestra imagino que si se escribe y se siente algo parecido o estamos escribiendo algo que puede merecer la pena o estamos recordando sin saberlo una gran novela leída.
ResponderEliminarOriafontan desde luego que si, lo que dices es muy cierto. Me sucedio muchas veces leyendo libros y es cierto lo que aseguras. Pero conviene destacar que cuando escribes y estás sintiendo eso, se suma una responsabilidad y es que tienes que infundir vida a esos personajes de tu cabeza para que los lectores los sientan tan vivos como los sientes tú. De lo contrario puedes estropear una buena historia si no plasmas las palabras correctas.
ResponderEliminarsaludos colega, espero que no seas novel por mucho tiempo y cuando llegue ese sublime momento te siga acompañando la musa que mencionas, felicidades: ansape
ResponderEliminarEhh,que bueno verte por aquí y muchas gracias por tus deseos. Espero que siguas disfrutando con mi lectura. Un saludo.
ResponderEliminarCreo que eso sucede con la mayoría de los que escribe. Es como si desdobláramos nuestra personalidad.
ResponderEliminarAdelante con tu novela ¡y que la termines con éxito!
Blanca
Muchas gracias por tus deseos Blanca y por pasarte por este humilde espacio. De vez en cuando la marea trae consigo tesoros, tú eres la prueba de ello. Un saludo muy grande.
ResponderEliminarJajajaja A mi también me pasa algo parecido...Estar durmiendo y despertarte con un diálogo de tus personajes en mente...sentir la extrema necesidad de, con los ojos pegados aún, coger el boli y el cuaderno y escribirlo...No tiene precio.
ResponderEliminarUn beso!